Deja que hablen de los dos, siguiéndoles la corriente. No hagas caso de la gente.
No necesita este amor la aprobación de la gente.
Tú y yo solo culpables de este amor, los demás simples testigos de ocasión, ellos no saben lo que expresan en silencio nuestras miradas, piel con piel y nuestros besos.
Y no comprenden como yo te amo.